La nova oficina de Wamos Air va ser concebuda com un espai pensat per a les persones. Des de les primeres fases del disseny es va treballar estretament amb el client per desenvolupar una distribució que respongués a les diferents necessitats de privacitat, col·laboració i serveis, sense renunciar a una imatge contemporània, lluminosa i coherent amb la identitat de la companyia. L’objectiu era oferir als nous usuaris, procedents en la seva majoria d’una seu anterior, una experiència de treball completament renovada.




El reto: unificar privacidad, colaboración y servicios en un plazo muy ajustado
El recorrido de la nueva oficina debía dar respuesta a usos muy diferentes dentro de un mismo edificio, sin perder coherencia de imagen ni de marca. Era necesaria una solución que:
- Ofreciera espacios sociales y de colaboración que reforzaran el sentimiento de pertenencia.
- Incorporara zonas semipúblicas flexibles, orientadas principalmente a la formación.
- Garantizara una zona operativa de acceso exclusivo que favoreciera la concentración y la eficiencia del personal.
- Se completara en un plazo de ejecución muy ajustado, coordinando a todos los industriales para que los equipos de Wamos Air pudieran trasladarse a la nueva sede en las fechas previstas.
La solución: un recorrido por zonas con identidad propia
El recorrido comienza en un gran espacio social que actúa como corazón de la oficina: un office concebido como un lounge de hotel, pensado para invitar a compartir un café, mantener reuniones informales o simplemente hacer una pausa. Este espacio incorpora una pequeña exposición de uniformes históricos de la aerolínea, una grada multifuncional para presentaciones, eventos o comidas informales, y diferentes ambientes de descanso. Todo ello bajo un techo acústico de diseño que aporta calidez, confort y un fuerte impacto visual, inspirado en la estética de los antiguos hangares industriales reinterpretados en tonos claros y corporativos.
A continuación se desarrolla la zona semipública, destinada principalmente a la formación, con tres salas equipadas con vinilos inteligentes que permiten alternar entre transparencia y privacidad según el uso, además de sistemas domóticos para el control del clima y los estores, proporcionando espacios altamente flexibles y tecnológicos.
El recorrido finaliza en la zona operativa, de acceso exclusivo para el personal de Wamos Air. Un área concebida para favorecer la concentración y la eficiencia, complementada con espacios de descanso, zonas colaborativas, taquillas, áreas de impresión y almacenes estratégicamente distribuidos para facilitar el trabajo diario.



Resultados: espacios abiertos, transparentes y confortables
Todo el proyecto gira en torno a una misma idea: crear espacios abiertos, transparentes, luminosos y confortables que reflejen la cultura de Wamos Air y contribuyan al bienestar de las personas, favoreciendo la colaboración, el sentimiento de pertenencia y la atracción y retención del talento.
El principal reto del proyecto fue su ajustado plazo de ejecución. La planificación debía garantizar que los distintos equipos de Wamos Air pudieran trasladarse a la nueva sede en las fechas previstas, lo que exigió una coordinación precisa entre todos los industriales y una gestión ágil para absorber las necesidades y ajustes surgidos durante la obra sin comprometer la calidad del resultado final.
Conclusión: diseñar para las personas, también en la oficina
Porque una buena arquitectura de oficinas no solo transforma la manera en que se ven los espacios, sino también la manera en que se trabaja en ellos. Diseñar espacios abiertos, flexibles y confortables es también una forma de cuidar a las personas que pasan en ellos la mayor parte del día.

